Comedio, comedir y comedición. (Del DRAE y una "real" definición) 28 Nov 2012

Reflexiones significativas sobre los significados y sus significaciones significantes...



Comedio no significa, no, “masculino de comedia”, que podía serlo. Pero como no lo es, debemos aclarar que, comedio es el centro, o el “punto” central de algo; es decir, el centro común, de lo que sea. Si se tratara de circunferencias concéntricas, el comedio se llamaría “circuncentro”. La diferencia es que el comedio es el medio y medio de cualquier cosa, mientras que el circuncentro, por ejemplo, sólo lo es de circunferencias o de figuras circunscritas…

El DRAE, acerca de comedio, lo especifica muchísimo más, y lo ciñe, simple y llanamente, de la siguiente y única manera en su primera acepción:

Comedio.
(De co- y medio). m. Centro o medio de un reino o sitio.

De esta manera, el DRAE nos deja poco espacio de discusión sobre lo que verdaderamente es el comedio como centro de algo, y sólo podríamos discutirlo, con certeza académica, si sólo lo ceñimos a un reino o a un sitio, pero no, por ejemplo, si nos referimos al centro de una circunferencia puesta en un encerado, pues, aunque en un encerado el centro de la circunferencia sería un sitio, en los espacios cotidianos de la vida humana, el centro de una circunferencia no es un sitio, aun siéndolo, porque un sitio lo es mismo todo el encerado; pero este es mismo un sitio a donde nosotros no podemos ir, ni estar, ni vivir, pues los sitios que consideramos ordinariamente en nuestro vivir la vida, pueden ser los de un reino, por ejemplo, pero no los de un círculo, cuadrante o circunferencia puesta sobre un encerado, aún siéndolos, sin duda alguna… Porque, ¿quién sabe de alguien humano que alguna vez haya vivido tiempo alguno encima de la superficie de un encerado? Que sí; que los microbios lo hacen, ya lo sabemos; pero hablamos de humanos que pueden ser gobernados por otros humanos desde un lugar central, y no de microbios que no hay Gobierno que los gobierne…

Así, el comedio de España, geométricamente, sería, más o menos Madrid, la Capital de Reino. Y si bien no comedio del todo sobre el mapa, geográficamente hablando, (si bien se aproxima mucho) sí que es más o menos el comedio en la cosa del Gobierno, y de gobernar, en todos los sentidos… También sería comedio, más o menos, Santiago de Compostela como centro “gobernístico” de la Comunidad gallega, y en el mismo sentido que lo es Madrid del Reino de España.

Sin embargo, por ejemplo, Santiago de Compostela, como comedio geográfico de Galicia, ya no lo sería exactamente, porque las equidistancias (que no distancias equis, pues estas últimas quieren decir distancias incógnitas o ignoradas, mientras que las otras se conocen), es decir las distancias relativas de todas las provincias de la comunidad gallega son variables espacialmente con respecto al mismísimo centro gobernante gallego, por lo cual no son equidistantes sus correspondientes separaciones geográficas, precisamente, si se usa la geometría para las mediciones…

Pero en la cosa de gobernar, no hay lugar para que las diferencias geográficas interfieran en ello, aunque haya verdaderas diferencias políticas en cómo se gobierna, desde Santiago de Compostela, cada provincia gallega en particular, o como desde Madrid, (la Capital de Reino) se gobiernan con abismales diferencias las demás provincias también de Reino… (¡¡Y esto, sin referirnos a Cataluña, pues si hacemos caso de los catalanes!!...)

Claro que, para saber más de esto, así como de cómo gobierna el Gobierno Central de España a sus provincias todas, y también a sus comunidades, (que ambas cosas se hacen desde allí mismo, de alguna manera) habría que preguntárselo más bien a un electricista, que a un geógrafo. Porque, ¿qué puede saber un geógrafo cualquiera en cosas de enchufes, de echar o tender cables, y de cosas parecidas, que sólo un electricista experto puede saber y conocer a conciencia y con sabiduría “nada corriente” (aunque parezca una contradicción) en conexiones varias… (Además, sabiendo que, en la comunidad gallega, los electricistas, tienen, además de “enchufe”, buena “mano” para echarse cables catedralicios a sí mismos…)

Y volviendo al asunto, está claro que, en lo de comedio, el DRAE tiene una segunda acepción que hace derivar lo de comedio, también al tiempo, además de lo ya dicho de la geografía o la geometría (aunque esto último queda algo dudoso, como hemos visto) y la tal segunda acepción de comedio es como sigue:

Comedio:
2. Intermedio o espacio de tiempo que media entre dos épocas o tiempos señalados.

De esta manera, comedio, en la cuestión académica, sería, en este caso, la mitad del tiempo transcurrido entre dos sucesos cualesquiera, pero ningún centro geográfico de cosa alguna, por lo cual sólo nos valdría para calcular la mitad exacta, o justo el medio y medio, de los tiempos históricos de epopeyas, fueren navales, terrestres o aéreas, por ejemplo y de cualquier otros eventos, tanto de nuestras vidas, como de las ajenas, pero sin poder ubicar otros centros físicos, como los geográficos, para lo cual tendríamos, forzosamente, que acudir a la primera acepción, ya antes vertida, y que, en cierta medida, se nos quedaría corta dado lo restringido que la RAE parece hacerla, técnicamente…

Hablando ahora de comedición, esta palabra no significa ni la medición conjunta, con alguien, de alguna cosa, ni tampoco significa medición del comedio, sino que su significado propio es simplemente, “la acción de comedir”, lo cual tampoco es aquello de “hacer comedia” ni aquello segundo de “medir en compañía de otro”, sino, y más simplemente aún, “pensar, premeditar algo o tomar las medidas para algo”, lo que fuere, que es verdaderamente lo que comedir significa en realidad, según el DRAE.

Y si bien esto de “comedir” lo da el DRAE , en su primera acepción. como palabra antigua, prácticamente en desuso, también tiene el DRAE una segunda acepción completamente actual de esta palabra comedir, que expresa otra significación distinta, la cual es: “moderarse, contenerse”. Significación esta, la “moderna”, que nada tiene que ver con el significado antiguo… Sin embargo, en la palabra comedición, no hay ninguna acepción moderna que le dé este mismo significado último, lo cual nos deja, si queremos ser correctos y “académicos”, en no poder utilizar esta palabra “comedición”, como “el efecto de moderarse o contenerse”, sino solamente como “la acción de pensar o premeditar”, ¡y nada más!...

Pues bien, aunque es palabra antigua, “comedición”, por estar todavía en el DRAE, tiene toda la validez del mundo para poder ser usada y expresar mediante ella la significación que la misma Academia le asigna, que es la de “acción y efecto de comedir”.

Por lo cual este vocablo comedición, se puede usar ampliamente para comedir, siempre que no se salga uno de su primera acepción (la de comedir), pues en la segunda acepción de la palabra comedir, que es “moderarse o contenerse”, según reza el DRAE con respecto a ella, no se nos da permiso en el uso de su aplicación a la palabra comedición, por lo cual de comedición nunca se podrá decir, hasta que la Academia lo apruebe, que es también, “la acción de moderarse o contenerse”, porque el DRAE no lo dice, lo cual demuestra que lo deniega gramaticalmente, y el que lo haga diciéndolo o escribiéndolo, peca y corrompe el idioma…

Así, tengámoslo en cuenta: “Comedición” sólo es, dinámicamente, “la acción y efecto de comedir (pensar o premeditar)” y nada más; porque tampoco nada más dice el DRAE sobre la cosa, aunque mismo diga de comedir, luego de lo mismo, (es decir, luego de presentarlo como: “pensar, premeditar o tomar las medidas para algo”) aquello otro de la segunda acepción que concreta: “2. prnl. Moderarse, contenerse”.... Despistadillos que andan nuestros Académicos, acaso, o es que, en efecto, no es de buen efecto lingüístico tener en consideración para comedición, aquello otro de poder contar así mismo con la pertinente derivación de la segunda acepción de comedir, y por eso no se ha hecho de parte de los Académicos…

Con todo, es muy curioso, sugestivo y hasta evocativo, el que nuestro excelso DRAE diga aquello tan singular y “real” (“real” porque no es ficticio en caso alguno) de que “comedio” es el “centro de un reino, o sitio”, en donde lo que llama la atención de aquella forma singular antes dicha, no es lo de “sitio”, sino precisamente lo de “reino”… Porque podría haber dicho “centro de un sitio, lugar, territorio o zona”, por ejemplo. Pero no; curiosamente, como decimos y podemos comprobar, pone aquello de “centro o medio de un REINO…” ¿Te has parado, amigo lector, a considerar la cosa ésta alguna vez? Si no lo has considerado nunca, porque no conocías esta acepción así descrita, dime, ¿no es digna de considerar y tenerla en cuenta?... Porque, siguiendo esta línea de descripción significativa, sería igual exactamente lo mismo decir, en vez de, como dice el DRAE:

“Comedio. m. Centro o medio de un reino o sitio”,

decir con la misma valides lingüística aquello otro de:

“Comedio: m. Madrid, o medio de un reino, o sitio”…

¡¡Exactamente!! ¡¡Exactamente, lo mismo!!... ¡¡¿Qué más se puede explicar sobre la cosa?!!...

Bueno, yo por mi parte, en cuanto a estas palabras, ya he cumplido mi cometido de comentarlas y hacerlas saber a aquellos que pudieran no conocerlas, con lo cual ya me doy por satisfecho. Todas las otras consideraciones que el amigo lector quiera sacar de la cosa para ampliar el asunto, eso ya es ídem suyo, que no mío, y así dejo pues, quedar este tema, para que el amigo lector pueda sacar de ello más conocimientos y conclusiones…¡¡No se lo voy a dar yo todo mascado, corcho!!...



Xosé Gago.
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