Monorrema, monóstico, monomiario y monóstrofe. 18 Marzo 2013

Reflexiones de "mono", en la cosa poética, o la "evolución" del lenguaje en verso......



El monorrema, al contrario de lo que parece decir la palabra así, mocosuena, no es precisamente “un mono que rema”, o “un mono remando”. No; monorrema proviene del gr. monos, único, y rema, término, y esta palabra quiere decir, en su significar lingüístico, que es un enunciado reducido a un solo término; a una sola palabra o vocablo. Todos sabemos que, normalmente, palabra, voz, vocablo, dicción, signo o término, son, en general, segmentos o pedazos de un discurso; cachos que se pueden separar del mismo, por ejemplo, para analizar particularmente. Así, estos cachos, normalmente de una sola palabra, son lo que se da en llamar monorrema, si cada uno por sí, (y esto es imprescindible para serlo) puede contener todo el significado de un discurso, como la palabra, venid, por ejemplo, con la cual os invito a seguir leyendo lo que sigue sobre la cosa… También, y para seguir el hilo de la cosa, os sigo invitando a proseguir mediante otra palabra que en sí, es igualmente un monorema, que es leed… Leed pues lo que sigue, para que sigáis también enterándoos del asunto de qué va la cosa…

Lo de la palabra monóstico, (del gr. monos, único, y stichos, línea o verso) ya tiene otro significado algo más amplio, y bastante menos abreviado que el de la palabra monorrema. Es decir el significado de la palabra monóstico es “más largo”, y ya consta de más palabras; y atendiendo a la etimología de su “segunda parte” (stichos, línea, verso) pueden ser, al menos, dos palabras, o una pequeña serie de ellas, las que den para formar un verso que diga algo interesante… (Si lo que dice no es interesante, no vale la pena ni escribirlo, ni comentarlo…). Así, por ejemplo, una línea, un verso, o un monóstico, puede ser la siguiente lineatura de palabras:

Subiose la sabia, a las ramas…

La frase contenida solamente en esta línea o verso, no es lo mismo entenderla si se lee directamente mirando con los ojos lo escrito, que simplemente si solo se oye pronunciar por otra persona que la lea. Porque, según la disposición mental del oyente en ese mismo momento, la frase, asi, mocosuena, o entendida simplemente por su fonética, puede fácilmente entenderse como que se refiere a que la savia o jugo alimenticio del árbol o planta, se ha subido por el tronco y se ha repartido por las hojas, como es normal y corriente en el ciclo biológico de los vegetales… ¡Pero no; sabia está escrito con “b”, y no con “v”, con lo cual lo expresado, para la persona que lo lea, será entendido como que, “la mujer sabia” es la “que se ha ido por las ramas”. Es decir, que se ha distraído, descuidado o desatendido un asunto, discurso o trabajo, y se ha ido a otras cosas no importantes o interesantes dejando el meollo de lo que fuera sin atender.

El DRAE lo pone así:

ANDARSE POR LAS RAMAS. 1. loc. verb. Detenerse en lo menos sustancial de un asunto, dejando lo más importante.

Pues sí: En este monóstico anterior,de tan sólo seis palabras alineadas, la conjunción de las mismas, “alimentada” por sus posibles significares, es una cosa en su sentido significante, o puede serlo, si sólo se oye leer, o es otra cosa si se lee directamente viendo las letras, cuyo significado cambia en saber que el “sonido central” de la palabra, es “dicho” con la letra “b”, y no con la letra “v”, que, sonar suenan igual, pero significar, significan distinto en este contexto, ya que no es lo mismo "sabia", que es una mujer con sabiduria, que "savia" que es un jugo vegetal...

Si vamos ahora a lo de la palabra monomiario, nos hallamos que esta depende del gr. monos, único, y de metro, verso, y quiere decir “poema escrito en una sola clase de versos”; es decir, en versos del mismo metraje, o medida silábica. Por supuesto, en versificación poética, esto tiene que ser así, porque al formarse las palabras del verso, hay algunas que resultan ser más largas que otras aun teniendo el mismo número de silabas. Y, si lo que se tuviera como medida fuera el largo de todo el conjunto, el largor de algunos versos pudiera ser de mucha más longitud geométrica que otros, incluso teniendo la misma medida aritmética de sílabas…Por ejemplo, lo siguientes versos octosílabos, difieren en largo geométrico, pero no en su aritmético-silábico. Véase:


Con pasión que era muy clara,
Clara, teníalo oscuro…

Como se ve, el primer verso es casi un tercio geométrico más largo que el segundo, cuando, sin embargo, ambos los dos tienen el mismo número aritmético de sílabas… De todas formas, y aún así, este conjunto de dos versos viene a ser un breve monomiario, por cuanto es un “poema escueto” en su significar, pero poema, y también por cuanto los dos versos de que consta son de igual contenido silábico, que es en donde se considera la igualdad “poético-metrica” de los tales, y, también por lo tanto, su igualdad de ser versos iguales…

Claro que, los versos también podrían ser del mismo largo geométrico y aritmético simultáneamente, y resultar así la cosa más “compensada en medidas visuales para el observador que los estuviera leyendo bajo la visura de sus ojos. (Porque, si alguien se los recitara, y no los viera, no se daría cuenta de esta igualdad geométrica, aunque pudiera, con los dedos, contar la otra igualdad: la silábica, la aritmética…) Un verso así igual en largor lineal geométrico y aritmético a la vez, podría ser este, por ejemplo:


¡PARA MUESTRA!...
Hacer versos de igualdad
que en su lineal describir
fueran de igual en medir,
sería hermoso, en verdad.
Aún sin ser obra maestra,
que sirva éste, de muestra.


Y ahora, dejando atras la palabra monomiario para continuar con la siguiente, que es la palabra monóstrofe, esta se deriva del latín monostrophus, y este del gr. monóstrofhos; de monos, único, y strophé, estrofa, y su significado es el de “composición poética que consta de una sola estrofa”, como bien se aprecia de sus raíces. Por lo tanto, cualquier descripción en verso que forme una sola estrofa, es una monóstrofe, se la mire por donde se la mire, ya que, en este caso, los ángulos,(de vista) sólo son relativos al contenido, e incluso estos sólo pueden existir si la monóstrofe es disemia o polisemia, en su significar plural, en este caso…

Por ejemplo, una monóstrofe puede ser presentada de la siguiente manera:


“HUECOS” LABORABLES…
Insudadamente trabajaba
un hombre del campo, que sudaba
y que mientras el sudor limpiaba
de cierto, de trabajar, paraba…


Sin que esta monóstrofe sea totalmente disemia en sus insinuaciones de que sí, pudiera serlo, si hacemos un análisis nos podemos encontrar que, por ejemplo, el hombre que insudaba, trabajando, estaba en realidad haciéndolo muy afanosamente, (lo de trabajar) sin parar, con mucho empeño en la empresa, si atendemos al criterio que sobre insudar nos da el DRAE, que dice:

INSUDAR. (Del lat. insudāre). intr. p. us. Afanarse o poner mucho trabajo, cuidado y diligencia en algo.


Teóricamente, nuestro hombre estaba sudando a la gota gorda, como se desprende de la definición académica. Pero claro, el sudor, cuando cae por la frente, sobre todo y llega a los ojos, se hace molesto porque no deja ver con claridad y, además, estorba casi psicológicamente, además de que en el cuerpo se hace pegajoso y moja la ropa que también se pega al cuerpo y en fin, que es una lata el mantenerlo continuamente sin limpiarlo de vez en cuando… Y claro, nuestro hombre, de vez en cuando, lo hacía: Se limpiaba el sudor…¡Ah!, pero, para hacerlo, tenía que dejar el trabajo por un rato, para dedicar ese mismo rato y el esfuerzo corporal y físico, en limpiare mismamente el sudor…¡Y en esos momentos, aunque escasos, tenía que dejar de trabajar; con lo cual aquello que inicia la monóstrofe diciendo que “insudablemente trabajaba”, en tales momentos precisos, dejaba de ser realidad concreta y terminante, para ser una realidad diferida… ¡¡Y este es el posible “otro ángulo de vista” de la lectura poética de la monóstrofe de marras!!... Y que igual no lo es del todo, si el hombre, (nuestro hombre de marras) dado el esfuerzo acumulado en sus músculos, sigue sudando “a ralentí”; al igual que un coche sigue teniendo el motor en marcha cuando se aminora la velocidad o se para el vehículo, pero no el motor… ¡En fin!, que la monóstrofe susodicha puede tener un componente “angular” desde el cual mirar otra, quizás, perspectiva de su poético expresar que pudiera ser, al menos, considerado como “semi-disemia”, o “disemia de probabilidad contingible”; es decir, disemia que pudiera o no pudiera ser, según lo vea el lector desde su propio ángulo de vista por su forma “ocular” de ver y entender las cosas de la poesía, la sintáctica de asunto y la intención entresacada psíquicamente del soma o cuerpo de la monóstrofe presentada…

Las monóstrofes sirven como vehículos perfectos para trasladar al lector agudo, y de manera líricamente expresada, muchísimas sentencias populares que vienen de muy antiguos tiempos, y que bajo los nombres de refrán, apotegma, máxima, adagio, aforismo y proverbio, las monóstrofes sirven para “meter en conserva” nuevas ideas sentenciosas de este tipo, que, por su brevedad, su forma fácil de ser aprendidas por su rima y por ser precisamente de tipo agudo, con ironía y retranca la mayor parte de las veces y poseer un retintín de recancanilla muy marcado en muchos casos, se vuelven precisamente instrumento de aplicación a muchísimas situaciones de la vida donde o bien proporcionan un argumento de reproche, un elemento de redargución, o una moraleja que conviene recordar para andar con bien por la vida en su diario devenir… Las monóstrofes se prestan, pues, a todo tipo de enseñanzas y lecturas: Unas festivas, otras morales; otras hirientes, pero graciosas, y otras conllevando las ironías de la vida en situaciones ridículas, situaciones extrañas o expresando actitudes humanas o animales que algo tienen que decir como amonestación, aviso, o precaución, entre otras varias cosas que también pueden encerrar en sus pocos versos constitutivos… Por su brevedad y concisión, la monóstrofe es fácil de aprender, pero también por su ligero mayor largor, contiene algo más de “mensaje” en su soma literario que las anteriores formas poéticas ya comentadas: Monorrema, monóstico y monomiario...

Algunas monóstrofes de muestra, pueden ser las siguientes, para nuestro buen entender la cosa:


FORMA DE VIVIR…
Desparpajado uno andaba,
despachando asuntos varios,
todos ellos, funerarios…
¡Y qué bien los despachaba!...
Parece contradicción,
¡más, vivía “por defunción”!...


Como se ve, la ironía tiene aquí una buena forma de expresión. También la siguiente monóstrofe tiene su mensaje en forma sarcástica de una forma de ser la vida para muchas personas:


¡DIFICIL TAREA!...
Teniendo una gran cogorza
y haciendo equis a manta,
uno en pie casi no aguanta
y todo su cuerpo escorza
en busca de un equilibrio…
¡¡Que no es posible, Toribio!!...


Atendiendo al mismo tema, en esto de vivir la vida en la “marea” del “vaivén” diario, aunque ahora sin referirse mismo ni a trompicones, ni a cespitar, trastrabillando o caminando como es típico del ser vinolento, (sin que esto de vinolento tomado mocosuena, signifique que ha venido despacio o con lentitud, aunque así es en efecto como va o viene la cosa en estos casos) en el siguiente ejemplo tenemos una monóstrofe donde se nos habla de un antiguo trombedor o trompetista que en la Grecia antigua tocaba la salpinge o trompeta, y que nunca perdió la costumbre de “soplar”, incluso ya de jubilado… La cosa queda así “explicada” en la siguiente monóstrofe:


“SOPLIDOS” MUSICALES…
Un trombedor que tocaba,
salpinge, en la Grecia antigua,
por saber soplar, “soplaba”,
de una botella, su amiga…
¡Y daba la nota siempre,
pues era, en música, esciente!...

De igual manera, tenemos esta otra monóstrofe, que nos “explica” la vida desde un cierto y particular ángulo de la visión de uno que desearía una utopía en verso; es decir, ¡el colmo de la poesía interactiva!...:


¡SERÍA PERFECTO!...
Por más que busco, no hallo
aquello que, en fin, debiera,
tener un verso cualquiera
que describiese al caballo...
(¿Qué descripción más preclara,
que si el verso, relinchara?...)


Monóstrofes algo más cortas en número de versos, no dejan de contener igual “grandeza” de mensaje en su soma versificado, y el tema, su significar metafísico o figurado y su “dosis” de ironía o de retranca, no tiene porque ser menor a pesar de sus menores dimensiones somático-poéticas, donde el cuerpo del verso no tiene porque ser proporcional al contenido de su significar. Por ejemplo:



¡PUES SÍ!...
Cogitabundo uno andaba
sin saber porque lo hacía…
Y en ello mientras pensaba,
¡al menos, se entretenía!…


Otra monóstrofe de la misma línea, usa una locución verbal ya muy antigua, que es “andar a grillos” para formar su mensaje de cara al lector, basada en ella, y con una cierta retranca hacia este hacer de las personas que tal “arte” practican en la vida, que “haber, haylas”, como decimos los gallegos de las bruxas… Y de “andar a grillos”, para que sepa perfectamente documentado el amigo lector de qué va la cosa, el DRAE nos dice lo siguiente:

ANDAR A GRILLOS. 1. loc. verb. coloq. Ocuparse en cosas inútiles o baladíes.

Y la monóstrofe en que esta locución verbal se usa, una vez enterado el lector de qué va la cosa, es la siguiente:


¡PUES MIRA TÚ!...
A grillos andaba uno,
así, cual medio perdido.
Grillos, no había ninguno,
¡más era de entretenido!…


De igual manera, y “gastando” otra locución verbal, la siguiente monóstrofe presenta un caso parecido al anterior, pero de otra forma humana de obrar, quizás no menos abundante en la vida, en general, que la anterior. La frase usada aquí para la composición monostrófica, es “desquijarar leones”, la cual el DRAE la dispone así:

DESQUIJARAR LEONES. 1. loc. verb. Proferir amenazas y baladronadas.

Y la monóstrofe confeccionada con tal locución verbal, queda, pues, dispuesta de la siguiente manera en su desarrollar la idea poéticamente, con la consiguiente retranca en su descripción del hecho:


¡LA COSA ES ASÍ!
Estando un brabucón
desquijarando leones,
uno le dio coscorrones
por mismo ser, más grandón...
¡Tuvo el otro, que aguantar,
tragar saliva, ¡y callar!!...

Bueno; creo que por hoy, nuestra “ración de palabras” a examinar, ha sido ya cumplida más o menos ampliamente, y creo que no se necesita añadir más por cuanto la cosa creo que quedó bien explicada a ojos del amigo lector.

Por lo tanto, aquí dejo el asunto, esperando que esta información haya sido, ya que hay versos por medio, al menos algo lírica en su leer, aprender, memorizar y archivar en la memoria. Que para eso tenemos esas virtudes o dones como seres hominales que somos, o intelectuales ciudadanos del mundo este…


Xosé Gago.
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