Notas de importancia para interesados en conservación fotografica II (Julio 1012)

Ensayo que habia de publicarse en la Revista FOTO, pero desapareció...



IMPORTANCIA, DE CARA A LA CONSERVACIÓN AL TIEMPO, DEL TIPO DE PAPEL EMPLEADO, Y DEL REVELADOR USADO.


IMÁGENES
SOBRE PAPEL BROMURO.
Ya hemos dicho antes que el papel bromuro es el más sensible de todos los preparados de halogenuros de plata que se usan en fotografía, y que por ello “gozan” de ser poseedores indubitables del grano de plata de mayor tamaño posible, y que por tal motivo resulta ser una plata mayormente estable al tiempo que la de cualquier otro papel, en igualdad de condiciones

PRIMER EJEMPLO:
Se trata de una obra positivada en papel fotográfico al bromuro de plata, de excelente factura de acabado técnico, con una plástica excepcional en su concepción artística, y de tonalidad totalmente neutra o fría, (según el tipo de papel y revelador usado) y revelada con un revelador superficial de metol por un tiempo largo, lo que en argot llamamos “revelado a fondo”. Los negros son muy buenos por su densidad, y exquisito su detalle en todas las áreas de imagen: altas luces, medios tonos, penumbras y sombras profundas… ¡Gran copia, como cabe esperar de cualquier buen positivador! ¡Bien fijada, bien lavada y todo hecho a conciencia desde el principio!

SEGUNDO EJEMPLO:
La misma copia exactamente, en el mismo papel y procesada de igual forma en todos sus pasos, pero virada al sulfuro de manera leve para darle una coloración distinta a la copia anterior. Para el virado se ha procesado de la siguiente manera: Blanqueo parcial en un baño muy diluido para que solamente afectara a las grandes luces difusas de modo muy suave y delicado, sin que apenas cambiasen los otros demás valores de grises ligeramente más oscuros. Enjuague oportuno y virado en el baño oscurecedor pertinente al caso. Luego un buen lavado final como es preceptivo. La tonalidad de esta imagen ahora es de un delicado tono cálido que la hace merecer de otra manera pero que no es ni superior ni inferior a aquella en nada. A unos les gustará más la primera, y a otros, la segunda. Eso es todo. Y al igual que en la copia anterior, todo realizado a conciencia. ¡Resultado perfecto!

TERCER EJEMPLO:
La misma imagen y el mismo papel, pero en este caso revelada en un revelador de tipo profundo en su capacidad reductora. Su apariencia estética es distinta por la diferente densidad que ha adquirido, pero también ha cambiado su contraste inherente, ya que un revelador de profundidad actúa de otra manera sobre los valores de luminosidad y densidades máximas y mínimas de plata revelada, y también influye poderosamente sobre la escala de gradaciones. En algunos casos y según la fórmula del revelador, se pueden enmascarar detalles en las sombras y también se pueden matizar más leve y delicadamente la altas luces en comparación con los reveladores superficiales. La copia posee mayor vigor visual y es más poderosa en su impacto emocional a pesar de que ha perdido algo de transparencia en las sombras; pero sin embargo la ganancia plástica es evidente por su mayor poder descriptivo, más especializado y menos convencional. Sólo un buen positivador podría hacer una copia tan potente de un negativo tan delicado sin perder capacidad de impacto emocional. Por el contrario, lo ha fortalecido. Esta copia permanece sin virar, ya que su poderío estético, su mensaje contemplativo, es realmente impactante y espectacular en sus manifestaciones de “atmósfera”, de volumen visual, y de efectividad emocional evocativa…

CUARTO EJEMPLO:
Exactamente la misma copia del ejemplo tercero, pero tratada con un virador al sulfuro con la misma rigurosidad y de la misma manera que la copia del segundo ejemplo. Otra copia perfecta, pero en una tonalidad más cálida que la del tercer ejemplo. Tampoco en este caso es mejor una copia que otra en nada y según las personas y sus gustos particulares, unos preferirán la una y otros la otra…. Cierto que el tono sepia le ha restado un poco de vigor a las sombras, que, por contraste contra el blanco del papel era más acusado antes y “distanciaba” mejor y más ampliamente a las gradaciones de bajos tonos de las penumbras manteniendo un claroscuro mejor transicionado en este aspecto; pero sólo tal cosa será realmente notable si ambas copias si se contemplan juntas….

PROBABILIDADES Y FACTORES
OCULTOS DE JUICIO Y ELECCIÓN
Puestos a juzgar las probabilidades de permanencia al tiempo de cada una de estas obras, de manera independiente a que nos pudiese gustar más una estética que otra por causa de nuestros propios gustos particulares, que en nada van a influir en su duración al tiempo (aunque la estética de presentación visual pudiera influir en el deseo de adquirir una u otra), son varios los factores que tenemos que poner en estima o consideración para poder valorar las posibilidades de teorizar sobre este parámetro en concreto.

Los factores meramente visuales no afectan nunca a la conservación de las copias (no se las miradas torvas y malignas, pero en fin), aunque si que podrían influir en la decisión final de comprar una u otra obra si tales factores fueran conocidos y evaluados. Esto haría que la persona que quisiera adquirir alguna de estas obras sopesara primeramente las virtudes y los inconvenientes derivados de esas consideraciones derivadas de los factores en juego antes de dar preferencia total y absoluta a su propio gusto por una estética concreta en alguna de ellas si todas las copias a considerar son realmente grandes obras de poder emocional a pesar de sus diferencias físicas de presentación estética.

CONSIDEREMOS, PUES:
LA PRIMERA COPIA (primer ejemplo) está como todas las otras, realizada en un papel bromuro. El grano de este tipo de papel en el de mayor envergadura o tamaño entre los papeles de ampliación fotográficos. Esto significa, técnicamente, que ofrecerá una gran resistencia (la mayor resistencia en papeles de ampliación), a cambiar de estado ante ciertas circunstancias atmosféricas concretas del medioambiente en el que pueda permanecer. Es decir, no se dejará descomponer químicamente de manera fácil y por lo tanto su duración será lo más larga posible en función de este parámetro del tamaño del grano. Además se ha revelado a fondo, lo que significa que el grano, ya grande de por si en este tipo de papel, se ha compactado más que en el caso de haber revelado por un tiempo menor, por lo cual esta propiedad de la mayor compactación ayuda en gran manera a la resistencia química de los filamentos de plata. Por otro lado, está copia está revelada con un revelador de tipo superficial. Su densidad de plata revelada, (independientemente de que su densidad visual parezca realmente alta) a tamaño físico del filamento de plata atómica es sin embargo algo más delgado del que realmente sería si se hubiera revelado con un revelador de profundidad. En este sentido, ésta plata será ligeramente más descomponible o atacada, que la plata producida por un revelador de profundidad que da filamentos de mayor grosor y longitud. La diferencia puede no ser mucha, pero existe, y es un factor que hay que tener en cuenta aunque sea pequeño, porque, si bien aislado puede no ser realmente importante, sumado a otros factores si que puede ser suficientemente digno de tener en cuenta.

Así, después de estas consideraciones hallamos que por un lado la imagen tiene unas grandes posibilidades de aguantar largamente los embates del tiempo, primeramente por hallarse positivada en un papel al bromuro, que posee el grano de mayor tamaño y por lo tanto el de mayor estabilidad temporal, y luego por haber sido revelada a fondo, lo que consolida mayormente esta alta resistencia al tiempo. Pero por otro lado también hay que considerar que esta copia no posee toda la resistencia física y química que pudiera haber logrado de haberla tratado con un revelador de profundidad en igualdad de condiciones, ya que el revelador de profundidad aumentaría la cantidad de plata revelada en densidad de capa y crearía un grano de tamaño igual de grande, pero bastante más considerable en el espesor de sus filamentos, lo cual aún incrementaría su ya alta resistencia, hasta el límite máximo posible para una imagen fotográfica “simple”; es decir, sin otros tratamientos químicos adicionales de conservación y archivo.

LA SEGUNDA COPIA posee, en un principio, toda la alta estabilidad que ha logrado la primera, ya que fue tratada completamente igual durante la primera fase de su procesado: Pero luego fue blanqueada y virada al sulfuro. En este caso, además de las consideraciones ya vertidas para la primera copia, tenemos que considerar que el sulfuro de plata es un estado atómico complejo de la plata metálica, diferente del estado de la plata metálica simple, que posee una mayor estabilidad química, y por cuya configuración atómica puede resistir de mejor manera los ataques de la oxidación del medioambiente así como algunos otros tipos de agresiones de índole distinta que no soporta tan bien la plata metálica simple.

UN INCISO PARA
EXPLICAR ALGO IMPORTANTE
Cierto que, tanto la imagen de plata simple del primer ejemplo como la imagen de sulfuro de plata del segundo ejemplo podrían sucumbir en el mismo espacio de tiempo a los embates de los hongos que atacan a la gelatina en ambientes muy, muy húmedos, pero esto es debido a que éstos se “comen” literalmente la gelatina y la desagregan del soporte por una parte, y por otra parte la desintegran con sus propios productos de desecho, cayéndose por un lado el metal, y por otro lado incluso licuándose por efecto de los mismos ácidos de desecho que pueden hacer una función parecida a la de los baños blanqueadores de eliminación de plata.

Ciertamente el sulfuro de plata es muchísimo menos atacable químicamente que la plata simple, e incluso muchos baños de blanqueo no pueden blanquear una imagen sulfurada; pero en casos de este tipo (humedad extrema) ambas imágenes desaparecen en el mismo tiempo porque no es solamente la plata normal o sulfurada la que recibe el ataque de los hongos, sino la propia gelatina que es por una parte digerida por los hongos, y por otra parte ablandada y diluida por los ácidos de desecho y que luego se disgrega y se cae del soporte llevándose consigo el metal formador de la imagen; es decir, la plata simple, o la plata sulfurada.

Fuera de estas circunstancias tan excepcionales de humedad ambiental, la teoría, confirmada por la práctica de ya más de 150 años de historia confirman que las segunda imagen durará más al tiempo que la primera, aunque sea por un intervalo sólo “ligeramente” superior en la escala de tiempos de museo…(Cien o más años, como mínimo)

Vayamos ahora con LA TERCERA COPIA: Esta imagen está realizada en el mismo tipo de emulsión al bromuro que las dos anteriores, y por lo tanto por ser su grano el de mayor tamaño, también es el más estable al tiempo por su mayor inercia química en comparación con otras emulsiones de grano más fino. Sin embargo en este caso la copia ha sido revelada con un revelador de profundidad que produce plata de un mayor espesor de capa, por lo cual el grano resulta portador de una mayor densidad de metal, lo que aún lo hace más resistente químicamente. Y además, a esto hay que añadirle el que también esta copia a sido revelada a fondo, por lo cual esa misma cantidad de plata se ha compactado mas y resulta más “apretada”, lo que vuelve a incrementar su resistencia intrínseca.

Si tenemos en cuenta todos los factores de juicio hasta aquí manejados, no cabe duda que esta copia debe de durar más que la primera, y prácticamente tanto como la segunda aun a pesar de no estar virada. La razón de ello, a pesar de saber que las copias viradas al sulfuro de plata deben resultar más duraderas que las sin virar en función de la mayor inercia química del sulfuro de plata comparado con la plata simple, es que la segunda copia no fue transformada totalmente en sulfuro de plata en el espesor de su capa metálica excepto en las más altas luces que fueron blanqueadas totalmente, y quizás también de manera imperceptible en los medios tonos altos. Pero posiblemente en las penumbras y grandes sombras no haya habido sino una pequeña transformación en superficie, ya que el blanqueador muy diluido y en un instante tan breve de blanqueo no tuvo tiempo de rehalogenar estas porciones de imagen en profundidad. Y sabemos que la plata que no se rehalogena, no puede convertirse en sulfuro de plata.

Así que, la segunda copia, aunque tiene una parte de su imagen convertida en sulfuro de plata, todo el resto de plata no sulfurada sigue teniendo las mismas características de resistencia temporal de la plata simple: Si las condiciones atmosféricas fueran adversas para todas estas copias, posiblemente la segunda y la tercera aguantasen el mismo tiempo antes de estropearse, mientras que la primera se vería afectada en un tiempo algo menor por los factores ya comentados de tener plata revelada más en superficie y no tanto en profundidad aunque el resto de los factores fueran los mismos, y además, porque está sin virar. Y el que la segunda y la tercera aguantasen el mismo tiempo aproximadamente antes de ser afectadas vendría dado simplemente porque, aunque el sulfuro de plata sería menos atacado, posiblemente, sin embargo el resto de la plata no sulfurada de que consta la imagen sufriría el mismo ritmo de ataque que el de la copia sin sulfurar en absoluto, y en este caso de nada servirá que la porción de la plata sulfurada se pueda hallar en mejores condiciones si el resto de la imagen se estropea… Claro que podríamos pensar que la ligera sulfuración superficial que la copia habrá sufrido encima de los grandes negros, penumbras y medios tonos bajos por causa el ligerísimo e imperceptible reahalogenado que el baño blanqueador tuvo que hacer, puede servir de escudo para que el ataque se realice más tardíamente… Si pero la diferencia de tiempo que esto pueda conllevar hasta que el defecto salte a la vista sería tan corto estadísticamente que es como considerar que tal función protectora en este caso es nula.

NUEVOS FACTORES A CONSIDERAR
Sin embargo, y a pesar de lo dicho, tenemos que considerar otros factores, que, en condiciones medioambientales no extremadamente agresivas, podrían hacer que una copia incluso levemente sulfurada, en efecto pudiera durar mucho más que una copia sin ningún tipo de sulfuración mínima. Y esto tiene ya que ver con la plata de transición: esa semiplata o semihaluro que se halla formando cuerpo directo con la plata metálica propiamente dicha, y que le da ese carácter “halúrico-platimetálico” al conjunto.

Aunque no sé a ciencia cierta que tipo de mixtura o aleación se forma directamente con la plata metálica en el curso del revelado de las emulsiones fotográficas, lo cierto es que esta plata de transición pudiera ser un cuerpo menos estable que la propia plata metálica ya que posiblemente se trate de plata orgánica; es decir, plata amalgamada, como ya se dijo al principio, con algunos de los desechos de las reacciones químicas de los agentes reveladores y sus productos de oxidación. Sabemos que en algunos tipos de revelados se producen quinonas, ácidos húmicos (iguales o similares a los ácidos orgánicos del humus del suelo) y un sinfín de productos intermedios, además de que también hay reacciones directas con la propia gelatina, que no resulta ser simplemente un aglomerante o un agente protector de los haluros de plata, sino que también contribuye ampliamente a la sensibilidad y conservación de los mismos, y no cabe duda de que también en esa estructura de la semiplata haya algo de gelatina implicada, por ser directamente adsorbida a plata, Hacer un análisis filosófico de todo lo que esto puede contener o significar, no será posible a través de este ensayo, pero dejo aquí la cuestión planteada, ya que no deja de ser intrigante y llena de gran interés.

VOLVIENDO A LA CUESTIÓN
Si resultara que la acción del baño virador de sulfuro, al empapar la copia, aunque sólo afectara para sulfurar a la parte blanqueada (rehalogenada) y no afectara al resto de la plata metálica no rehalogenada, pudiera sin embargo afectar, (independientemente de que haya rehalogenación o no) a la plata de transición para convertirla en un compuesto más estable de lo que pueda ser sin este tratamiento, en tal caso la copia ganaría en estabilidad al tiempo, sin duda, ya que la plata de transición puede estar fuertemente implicada en ciertas reacciones químicas de ataque hacia la plata metálica propia por catálisis heterogénea. Al menos esto hay que tomarlo como probabilidad de que tal cosa pudiera suceder en ciertas condiciones ambientales que obren como “cortocircuitos” fisicoquímicos entre ese “estado intermedio” y la plata metálica que se halla en contacto directo de amalgamación con él. (Interesante posibilidad, no cabe duda)

En lo tocante a LA CUARTA COPIA, por contener en ella todas los factores máximos de posibilidades (teóricas cuando menos) de resistencia física y química a los ataques atmosféricos de los contaminantes típicos usuales, debiera de ser la más estable al tiempo de todas ellas, excepto para factores de ataques biológicos, como pueden ser los ataques de los hongos en ambientes húmedos, que se “comen” y digieren, literalmente, a la gelatina, llevándose también por delante, con ello, cualquier tipo de imagen, por muy resistente que sea a los demás factores contemplados. Esta cuarta copia consta de un grano de tamaño considerable, igual que las otras anteriores, y en esto es igual que la número tres. Además también esta copia está revelada a fondo, con lo cual el grano se ha vuelto más compacto e inerte, por ello, a los cambios por mediación del medioambiente para unas circunstancias iguales, (en circunstancias distintas, y más favorables, puede durar incluso más una imagen menos estable), y en esto, siendo también igual, no supera tampoco a la copia número tres. Sin embargo, esta cuarta copia ha sido virada al sulfuro, y sabiendo que el sulfuro de plata es mucho más inerte químicamente que la simple plata metálica negra, este factor añadido viene a ser de una gran significación a la hora de contemplar su duración al tiempo: Sin duda, esta cuarta copia viene a ser la más durable y segura de las cuatro que se han expuesto y tratado para este ejemplo.

Independientemente de su poder de evocación, de su “entrar por los ojos” en su preciosismo intrínseco y descriptivo por la preponderancia de valores técnicos y estéticos que puede dar un determinado tratamiento químico de revelado, virado o técnica mixta añadida, (coloreado al óleo, por ejemplo, o con anilinas), la cuarta copia será, pues, sin duda, aquella que contiene en sí la máxima estabilidad física y química de cara a su conservación en el tiempo en circunstancias normales de almacén. Otra cosa es que haya que elegir entre máxima estabilidad y presencia estética. Pero, en cuanto a posibilidades de conservación al tiempo, la cuarta copia tiene en si todas las virtudes máximas para lograrlo.

Pero hay más: Vayamos ahora, de la misma manera que para el papel bromuro, a contemplar la misma imagen positivada sobre papeles al clorobromuro de plata:

IMÁGENES SOBRE PAPELES
AL CLOROBROMURO DE PLATA.
Ya hemos visto anteriormente que los papeles al clorobromuro de plata constan de un grano muchísimo más fino que los papeles al bromuro, grano que, por su finura, resulta más reactivo y más propenso, por ello, a ser atacado por las condiciones medioambientales de contaminantes interactivos.

Los papeles al clorobromuro rápido tienen un grano desde muy similar al de los bromuros, hasta tamaños muchísimo menores, lo cual depende de la sensibilidad efectiva de los mismos: Cuanto menos sensibles son los papeles, su grano es tanto más pequeño en la misma relación, en igualdad de condiciones. Las imágenes que vamos aquí a comentar ahora, se hacen exactamente igual que las anteriores al bromuro, sólo que el papel es, en cambio, al clorobromuro. Y vamos a elegir un papel al clorobromuro lento, casi unas diez veces menos sensible que un bromuro auténtico, y unas cinco veces, (aproximadamente), menos sensible que un clorobromuro rápido. Lo hacemos así porque, a la hora de contemplar sus posibilidades de duración al tiempo en función de su tratamiento químico, el papel al clorobromuro rápido quedará en una duración intermedia entre ambos tipos de papeles, a igualdad de circunstancias, sin tener que hacer una descripción repetitiva de los mismos procederes. También ahora vamos a hacer la descripción de la cosa, muy abreviada. El que quiera ver la explicación más amplia, puede volver atrás a leer lo dicho para los ejemplos del papel bromuro cambiando solamente el papel bromuro por clorobromuro lento…

En cuanto al orden, seguiremos numerando a las copias de manera consecutiva a seguir de las anteriores comentadas, ya que así no repetiremos números y nos daremos mejor cuenta de cada copia a la que podamos referirnos. Vamos allá:
QUINTO EJEMPLO:
Papel al clorobromuro lento. Imagen de excepcional plástica. Revelado con un revelador superficial de sólo Metol. Imagen de tonalidad muy moderadamente cálida, ya que el Metol no es precisamente un revelador de tono cálido, sino más bien de tipo frío, o cuando menos, neutro. El que la tonalidad aquí posea tendencia a cálida, se da por causa de que el papel si lo es, y esto lo permite en cierta medida. Revelado largo, a fondo, para compactar al máximo la plata y hacerla lo más estable posible. ¡Gran copia en todos sus valores!


SEXTO EJEMPLO:
Misma imagen; mismo papel; procesada igual que la anterior con revelador superficial de Metol, y con revelado a fondo para máxima estabilidad de la plata de imagen. Virada al sulfuro tras un blanqueo parcial muy leve para darle un cierto cambio a mayor calidez sin que las sombras pierdan mucho poder, conservando todavía abundancia de negro. ¡Gran copia, igual que la anterior!

SÉPTIMO EJEMPLO:
Misma imagen y mismo papel; pero ésta revelada con un revelador de tipo profundo para una mayor compactación de la plata metálica con el fin de aumentar su resistencia química a los contaminantes atmosféricos. La apariencia estética ha cambiado por el mayor vigor de las sombras y del claroscuro más poderosamente acentuado, habiendo perdido, sin embargo, aquella “suavidad” y transparencia que se ha “comido” cierta cantidad de detalle en las sombras y en las penumbras. Sin embargo, el vigor visual y la fortaleza de imagen es muy superior en impacto de efecto óptico, y el poder evocador es también mayor por el misterio que ahora logra encerrar… Copia sin virar, que permanece en el típico y cálido blanco y negro con que salió del revelador.

OCTAVO EJEMPLO:
Misma imagen exactamente, y mismo papel. Igual en todos los demás pasos de procesado, sólo que ésta copia ha sido virada al sulfuro en busca de una mayor calidez de imagen para darle otra apariencia plástica particular….

CONSIDERACIONES SOBRE EL ESTADO
“INERTE” POTENCIAL DE CADA COPIA:
La QUINTA COPIA, no cabe duda de que puede tener una gran duración al tiempo por haber sido procesada en condiciones de máxima calidad, igual que todas las otras, y debe de durar al tiempo lo máximo posible en función de sus condicionantes “naturales”, sin estar “amenazada” por un procesado defectuoso en alguno de sus pasos. Sin embargo, el papel, en vez de ser “al bromuro”, como la primera copia, lo es “al clorobromuro lento”. Y sabemos que el papel al clorobromuro, y sobre todo el lento, posee un grano extremadamente fino, comparado con el de un bromuro, y que puede ser tantas veces más reactivo que aquel casi en la misma proporción en que se halla disminuida su superficie física… Esto le confiere, al papel clorobromuro, al menos en teoría, una duración al tiempo inferior a la que puede tener un papel al bromuro tratado con los mismos cuidados y conservado en idénticas condiciones.. Este es el primer y más poderoso argumento sobre la mayor duración de un papel bromuro frente a un clorobromuro, que se acrecienta a medida que el papel a comparar se aleja, por el cada vez menor tamaño de grano, del de referencia.

La copia NÚMERO SEIS, al estar virada al sulfuro, aunque sea parcialmente, contendrá una cantidad importante de sulfuro de plata que hace a la imagen más estable que la número cinco, (si ponemos la teoría de parte del vendedor), ya que el sulfuro de plata como repetidamente ya hemos dicho, es más estable que la plata simple, posea ésta tono cálido o no. Sin embargo, al igual que ya hemos comentado sobre la copia número dos, (si ponemos ahora la teoría de parte del comprador), si permanece un resto importante de plata metálica sin virar; esto es, sin haberse sulfurado, (como parece que debe de ser el caso de un virado parcial), si aquella plata es atacada y sufre una regresión por catálisis heterogénea u otras causas interactivas cualesquiera, de nada sirve que la plata sulfurada que contiene no se altere en absoluto si lo hace el resto de la plata atómica. Cuando esto suceda, la imagen se estropeará por modificación de la plata simple contenida, a pesar de no modificarse en absoluto el resto de la plata sulfurada.

Por lo tanto, podremos decir, casi con certeza, que tanto la quinta copia, como la sexta, durarán exactamente el mismo tiempo si se mantienen ambas en las mismas y exactas condiciones de archivo.

Sin embargo puede suceder, y de hecho, teóricamente es predecible que suceda, que la plata sulfurada obre como un baño superficial de protección física para los granos de plata atómica simple, igual que un chapeado o niquelado protege a otros metales en la industria. En este caso, dado que la teoría predice esta protección, no cabe duda de que la copia número seis tendrá que durar al tiempo más ídem que la copia número cinco si las condiciones son las mismas para las dos, ya que la “cubierta” de sulfuro obrará como un escudo protector para la plata simple; protección de la que carecen las copias número uno, y la cinco…

Así que, en función de estos datos, debemos de hallar fácilmente que la copia número seis, a pesar de contener un grano de tipo interactivo de mayor riesgo que la número uno, puede teóricamente durar más que aquella por cuanto la primera posee un grano superficial y además no tiene “escudo” de protección; es decir, está sin virar. También esta copia número seis durará más que la número cinco en razón de los mismos criterios. Sin embargo, la copia número tres, y a pesar de no estar virada, por estar constituida por plata muy compacta en una emulsión de grano muy grueso, razonablemente estable, puede durar igual o incluso más que la copia parcialmente virada número seis, por poseer un grano más inerte, más compacto, y más profundamente revelado; es decir, por ser de mayor volumen y superficie, lo que limita muchísimo su reactividad para las mismas condiciones. Con respecto a la copia número cuatro no cabe comparación alguna porque esta tiene grano muy grueso, y está virada, lo que le confiere la máxima estabilidad posible.

La SÉPTIMA COPIA, revelada en un revelador de profundidad posee una mayor cantidad de plata revelada en cada grano, y con seguridad éste también resulta ser mayor en volumen que el de las copias cinco y seis, aun cuando su extensión superficial sea de un tamaño igual, que no mayor, aunque también pudiera serlo casi con seguridad. Estas condiciones conllevan una mayor estabilidad, o inercia, en comparación con los papeles revelados más superficialmente y con plata atómica de menor compactación. El cambio estético apreciado en la visualización de la imagen en comparación con la cinco y seis, tiene que ver con este parámetro específico. Por lo tanto, esta copia, totalmente en blanco y negro, tendrá el máximo de vida posible para un “espécimen” fotográfico en condiciones ambientales normalizadas. Por supuesto, su vida será menor que para la misma copia virada al sulfuro, pero entre las copias sin virar, esta copia será la de máxima duración.

La OCTAVA COPIA, por tener todas las ventajas de la número siete, y, además tener la ventaja añadida de estar virada al sulfuro, será, sin duda alguna, la de mayor duración al tiempo de todas ellas.

CONSIDERACIONES IMPORTANTES.
Todas estas cosas que se han expuesto sobre el tamaño del grano de una emulsión, el revelado superficial o profundo, el virado parcial o total, así como la elección de los papeles al bromuro o al clorobromuro nos harán ponderar valores de durabilidad al tiempo para las copias que se hayan de positivar, o a la hora de comprar obra fotográfica, el valorar su adquisición en función misma de estos parámetros. Pero, independientemente de todo esto, el positivador por su parte también deberá elegir el carácter que quiere impartir a su obra, y este carácter habrá por fuerza de condicionar la elección del tipo de papel y revelador a usar. El carácter que da a una copia un papel clorobromuro lento revelado con un revelador autovirante, es imposible obtenerlo de otra manera, por lo cual el positivador tiene que elegir forzosamente uno u otro tipo de combinación papel-revelador en función de este carácter deseado para su imagen. Y el comprador, igualmente, sabiendo estos factores, a la hora de comprar obra, tendrá que elegir entre la duración máxima de un bromuro revelado a fondo con un revelador de plata densa, por ejemplo, o la delicada y exquisita presentación visual de una copia al clorobromuro lento, autovirada y de una teórica duración menor que aquella otra…



NOTAS COMPLEMENTARIAS:
SUPERCAPA, “ESCUDO” EFICAZ
Hay que tener en cuenta, además de todo lo anteriormente dicho sobre las copias fotográficas, que los papeles mates, sin sobrecapa de gelatina protectora suelen ser atacados más pronto por los agentes contaminantes del aire que las copias brillantes, ya que la brillantez de estos papeles es debida a una capa de gelatina superpuesta a la capa de “gelatinaluro” del plata, que luego es calandrada para darle brillo. Esta sobrecubierta de gelatina, en los papeles brillantes, impide que el oxigeno del aire y los demás contaminantes toquen directamente a la capa que contiene la plata, por lo cual tardará mucho más tiempo en provocar los cambios que podrían darse sin esta protección. Además, normalmente esta supercopa siempre va endurecida, lo que hace a esta capa externa más impermeable, no sólo al oxigeno y a los demás agentes agresivos, sino que, además defiende a la imagen de la humedad en un mayor grado que en los papeles que no la llevan. La capa endurecida sufre una deshidratación importante y los agentes de entrecruzamiento (generalmente alumbre de cromo), hace que la hidratación por la humedad ambiental sea muy restringida y además la humedad así apenas se acumula en la capa.

Las copias en papeles mate, exentas de la supercapa de gelatina exterior, están peor defendidas contra los ataques externos del oxigeno del aire y de los demás elementos polucionantes que pueden atacar directamente a la plata de las copias sin esta capa de protección. Por otro lado, los papeles mate pueden absorber más agua que los brillantes al interior, y mantenerla por más tiempo, lo cual es un elemento de riesgo que los papeles brillantes no tienen o en ellos es muy limitado.

METALIZADO, O “ESPEJO DE PLATA”
Debemos también saber que los papeles mates, y sobre todo los papeles al clorobromuro lento, son muy susceptibles, por su tipo de grano de muy pequeñas dimensiones, a reaccionar más abundantemente con el oxigeno y la humedad del aire para producir con una cierta facilidad, si el ambiente no es muy propicio, una metalización superficial. Este metalizado es muy molesto cuando es intenso y suele enmascarar a la imagen y hacerla poco visible, aparte de q ue hay que estar buscando un ángulo adecuado de luz para poder verla bien. Algunos archiveros y conservadores, a esta capa de metalizado la llaman “espejo de plata”, porque, en efecto, la apariencia superficial de la misma es parecida a la de un espejo que refleja colores dicroicos según la angulación. Esta capa se forma por causa de la humedad junto con el ataque directo del oxigeno atmosférico, pero posiblemente el ataque mayor venga dado por el propio oxigeno del agua absorbida sobre la capa de imagen, ya que en ausencia de humedad alta, esta capa casi nunca se da, y en presencia de humedad abundante enseguida se presenta.

Los papeles al clorobromuro de plata de tipo lento son más propensos a la metalización que los rápidos, y estos más que los bromuros, ya que el tamaño del grano influye mucho sobre este tipo de reacción química concreta. Sin embargo, si las condiciones de archivo son buenas, normalmente la metalización no se da con ningún papel. Pero este es un factor que hay que tenerlo en cuenta si las copias no se van a poder archivar en condiciones especiales. En ambientes normales, la humedad ambiental depende (además de la latitud geográfica), principalmente de las estaciones del año. Y tanto el autor, como el posible comprador deben de tener este factor en cuenta a la hora de realizar la copia por parte del uno, y a la hora de comprar, por la parte del otro, ya que la duración no será la misma si las condiciones ambientales no son las más propicias en el lugar donde se guarden las copias…

También debemos saber que los papeles al clorobromuro de plata lento, que son los que mayor finura de grano poseen, si se revelan con reveladores autovirantes o se rerrevelan con éstos, pueden metalizarse con más facilidad que en otras condiciones normalizadas cualesquiera, ya que usar este tipo concreto de reveladores (los autovirantes) significa todavía una mayor disminución del tamaño del grano de tales emulsiones, de donde se deriva su coloración acusadamente cálida y de múltiples matices de calidad creciente y decreciente según las gradaciones y las densidades, dados los diferentes estados de la plata atómica que provocan durante el revelado, y también de ahí su belleza singular.

En cuanto a las fotografías que han sido viradas al sulfuro, al selenio, o al sulfuro-selenio, no suelen metalizar nunca, por lo general.


RETOMANDO EL TEMA
DEL PRINCIPIO MISMO.
Al comienzo de este ensayo y durante un largo tiempo de párrafos explicativos, hemos estado hablando de la plata de transición, esa “cosa” que ya no es haluro, pero que tampoco es plata metálica, sino “una cosa intermedia” entre ser lo uno y lo otro, pero sin ser ninguno de los dos estados concretos.

También hemos dicho que esta plata de transición queda amalgamada y estrechamente unida a la masa de plata atómica que forma la totalidad de la imagen revelada.

Pues bien esta plata de transición, es muy posible que tanto pueda ser completamente estable al tiempo, como tanto es posible que no lo sea en grado tan alto como la plata atómica misma… ¿Tiene algo que ver este semihaluro o semiplata, con la aceleración o desaceleración de los fenómenos químicos que se dan en las copias que inician un estado de autodestrucción por cualquier causa interna o externa? Y al decir causa externa o externa, quiero decir por causa de un mal fijado o mal lavado en un caso, o de factores ambientales de humedad y ataque atmosférico consecutivo en el otro caso. ¿Si no hubiera plata de transición sería más lenta la destrucción de las imágenes en las mismas condiciones ambientales, o sería incluso más rápida en ausencia de ella?

Nunca hice un seguimiento ni una investigación a este respecto, sin embargo, habiendo pasado por mis manos multitud de copias con diversas y variadas formas de ataque químico, a veces parece como que, lo que se destruye primero es la plata metálica, que, por acción del oxigeno del aire que, con la ayuda de la humedad, es capaz de, oxidando la plata, blanquearla hasta hacerla desaparecer, mientras que queda un residuo amarillento, que, visualmente ya no parece plata en ningún caso y sin embargo si que parece esa sustancia amarronada, castaña, o amarillenta como la que deja una imagen que se blanquea con oxidantes específicos para la plata metálica pero no para el haluro, tal como se comentaba al principio de este ensayo en los párrafos correspondientes al subtitulo de “ACCIÓN QUÍMICA DEL”, con referencia a los blanqueadores selectivos. Pues bien, este residuo amarillento puede permitir que una imagen ya muy perdida en una copia aun pueda ser recuperada si se reproduce usando un filtro amarillo, que, por ser complementario, permitirá intensificarla. Sin embargo, si no quedara este residuo amarillento, la tal imagen sería irrecuperable por completo cuando la plata desaparece.

Por lo tanto, independientemente de que la posible plata de transición sea elemento coadyuvante en la conservación de la imagen o en el inicio y catálisis de su destrucción, independientemente de esto parece ser que, gracias a ella, aun se pueden recuperar algunas imágenes muy perdidas y decoloradas, mediante filtrado azul, ya que este residuo, lo que fuere, permanece todavía cuando ya la plata negra ha desaparecido del todo.

ARGUMENTOS DIVERSOS
Claro que alguien podría decir: “Si, pero es que en las copias ya muy, muy deterioradas, este residuo amarillo, lo que sea, también acaba por desaparecer”… Es cierto, pero esto también puede ser porque luego de que la imagen de plata metálica se destruye, el ácido sulfúrico liberado por la descomposición del dióxido de azufre atmosférico absorbido por el papel, o por la descomposición de los argentotiosulfatos de plata que quedaron como residuo de un mal fijado, (por agotamiento del fijador o por un mal lavado), se vaya “comiendo” poco a poco también a ese estado intermedio o plata de transición, ya que el acido sulfúrico también ataca a la materia orgánica, como bien sabemos… Si el ataque es simultáneo a las dos sustancias, la que más aguanta es precisamente esa que no parece plata metálica y si el compuesto de transición Si esto fuera así realmente, esa materia, lo que fuera la plata de transición, resultaría ser mucho más estable que la plata metálica misma, ya que permanece aun bastante tiempo después de que ésta haya sido consumida del todo.

Claro que esa sustancia amarillenta podría ser también sulfuro de plata amarillento debido a la transformación ejercida por el azufre residual (del dióxido de azufre atmosférico o de restos de tiosulfato de plata no eliminados) combinado con el ácido sulfúrico libre de otras reacciones… Pues sí, podría ser, pero sabemos que, al menos en las copias bien fijadas y bien lavadas no deberían quedar restos químicos que den lugar a estas sustancias, y sin embargo en copias bien fijadas y bien lavadas si se blanquean, normalmente siempre aparece la imagen “residual” castaña o amarillenta que resiste a los blanqueadores específicos de la plata metálica, pero no a los blanqueadores específicos del haluro de plata… ¡Solo un seguimiento experimental, una investigación específica podría revelar el carácter de esa sustancia extraña, semihaluro, o semiplata, que consta ahí, amalgamada en el seno de las imágenes fotográficas, y que teóricamente se puede contemplar como PLATA DE TRANSICIÓN…

La plata de transición parece ser mucho más intensa en las imágenes reveladas con reveladores de profundidad que en las reveladas con reveladores superficiales. Posiblemente esto sea a casusa de una mayor cantidad de haluro revelado en un espesor mayor de capa, en donde se forma más cantidad de plata, pero también, de manera proporcional, una mayor cantidad de plata de transición que cuando se usan reveladores que sólo revelan plata de superficie. Las copias más vigorosas dan un plata metálica más difícil de blanquear, pero también una imagen de plata de transición de mayor densidad y que resiste igualmente en mayor grado la acción blanqueadora.

En otro orden de cosas, la plata de transición podría teorizarse como un elemento de desequilibrio químico en el interior de la imagen: No siendo plata metálica, ni realmente haluro de plata, por hallarse en un lugar intermedio (más o menos avanzado según qué gradaciones o densidades), no sería totalmente atacada por el fijador para poder transformarla en compuestos solubles de plata (cosa que en efecto no sucede), y sin embargo por no ser tampoco haluro no debería ser atacada por la luz, cosa que tampoco sucede, porque las copias no se oscurecen más con el tiempo excepto por el “oscurecimiento” dado porque el papel se envejece y se amarillea o ensucia por el polvo.

Se podría pensar que, en condiciones de humedad alta, esta plata de transición tuviera alguna reactividad química buscando un equilibrio, o bien se desequilibrara por la humedad y comenzara a autodestruirse “destilando” subproductos químicos reactivos para la plata con la que esta amalgamada…. Pudiera ser, pero, sin embargo, los indicios, los indicadores observables que permiten teorizar sobre la destrucción de la imagen en los papeles fotográficos no parecen, en ningún caso, dirigir la atención sobre esa posible inestabilidad de la plata de transición, y si, siempre suelen indicar un ataque directo sobre la plata metálica debido a restos de argentotiosulfatos insolubles no transformados en solubles por causa de un fijador agotado, o bien por los argentotiosulfatos solubles que no fueron eliminados por causa de un lavado insuficiente. Otras causas son las que provienen siempre del exterior, tal como una humedad relativa alta, una atmosfera muy contaminada por ozono, por dióxidos de nitrógeno y/o azufre, o por peróxidos exudados de materiales industriales como cartones, maderas, pinturas, barnices y un largo etcétera de otros muchos productos…

RESUMIENDO:
Por lo que parece, y a falta de una investigación específica al efecto, todo apunta a que la plata de transición es un compuesto órganometálico de transición que se forma directamente a partir del haluro de plata durante el proceso de revelado, y que posee mayor “grosor” o densidad cuando también la plata es densa; y sobre todo, si la plata se revela con reveladores que actúen en profundidad, y que proporciones, de manera especial, filamentos de plata atómica compactos y apretados, cosa ésta que no todos los reveladores de profundidad logran hacer, ya que esta particularidad tiene que ver, no sólo con el tipo de agente o agentes reveladores, sino también en como esté constituida la misma fórmula reveladora en sus proporciones y en sus componentes.


MIS “ÚLTIMOS” DESEOS:
Espero que la lectura de este ensayo ayude, de maneras práctica, a valorar aquellas pautas que pueden hacernos saber cosas importantes sobre la constitución de las emulsiones, la actuación de los reveladores, y las características que, de cara a la conservación al tiempo proporciona cada tipo de combinación papel-revelador, o papel-revelador-virador. El saber esto puede ser práctico para fotógrafos (“pseudos” o auténticos), para positivadores en general, para archiveros, para coleccionistas y para compradores que desean saber acerca de lo que compran en cuanto a sus posible duración al tiempo de las obras fotográficas bien realizadas en todo su tratamiento.

Y como antes decía, a la hora de positivar y a la hora de adquirir obra ,comprando, (que a caballo regalado no se le mira el diente), habrá que elegir entre la estética particular de la imagen en un papel determinado al clorobromuro, rápido o lento, revelado con reveladores simplemente cálidos, o con reveladores de tipo autovirante (por sus características intransferibles de múltiples matices por el estado atómico diverso y singular de su plata revelada), que puede durar mucho tiempo, y un papel al bromuro de plata puro, de mayor posible duración al tiempo que los clorobromuros.

Así mismo, la elección tendrá también que hacerse entre una copia no virada, con unos valores increíblemente bellos y exclusivos (si realmente es una buena, buena copia) y una copia exactamente igual, pero virada al sulfuro, que teóricamente deberá durar mucho más sin duda…. Claro que, tanto la calidad técnica como la estética de las copias al clorobromuro de plata autoviradas, o las rerreveladas a autovirado, como las copias al bromuro sin virar o las viradas, aun siendo realmente muy, muy buenas todas, la estética visual y la calidad técnica de acabado serán totalmente diferentes en cada caso y no tendrán nada que ver entre si a los ojos, tanto del experto, como del profano. A unos les gustarán más unas, y a otros, otras… Elegir, entonces, es un dilema entre la duración al tiempo posible de cada copia en particular, (teniendo en cuanta las consideraciones vertidas en este ensayo), y el impacto estético y emocional que también cada una en particular ejerzan sobre cada determinada persona a la hora de adquirir obra fotográfica singular y específica.

Espero, pues, que este ensayo haya sido útil para el lector. Ese es mi deseo, y por eso considero que no he desaprovechado el tiempo. Buena suerte con este bagaje.

Xosé Gago
20 Abril 2009





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