Goma bicromatada. Notas como recordatorio para los alumnos. (Noviembre de 2013)

Algunas cosas a tener en cuenta en el tratamiento general


Preparación de la solución de goma arábiga.

Agua, sobre 50-60 grados…. 100 ml.
Goma arábiga en grano…… 35 gr.

Dejar disolver por el tiempo que requiera. La goma, una vez disuelta, conviene filtrarla para eliminar todo resto de madera que pudiera traer en medio de los granos, y queda lista para su uso, pero conviene para prolongar su duración en almacén, añadirle un trocito de aspirina, (sobre un tercio aprox.) como desinfectante. Si fuera ácido salicílico puro, bastan 0,2 o 0,3 gr. para esa cantidad, y si fuere ácido fénico liquido, podrían bastar unas 5-6 gotas del mismo. Lo normal es que la aspirina o el ácido salicílico no se disuelvan del todo; pero el residuo en el fondo es preferible, y sólo se trataría de procurar no removerlo al sacar la goma, cosa que puede hacerse con una cucharilla, o, mejor, con una jeringuilla.

Preparación de la solución de dicromato potásico

Agua a 40-50 grados (o más si se prefiere)………… 100 ml.
Dicromato potásico…………………………………. 10 gr.

Dejar hasta que se disuelva del todo, removiendo. La solución queda ya dispuesta para su uso al llegar a temperatura ambiente.


USO:

Una parte de la solución de goma
Una parte igual de la solución de dicromato potásico al 10%.

Con esto queda lista la emulsión sensible, a la goma. Luego se añade:

Una cantidad del pigmento que se considere oportuno, sin saturar la capacidad de la emulsión para retenerlo. Quizás para ello sea necesario hacer alguna prueba primeramente, pesando el pigmento para una cantidad de goma determinada. No todos los pigmentos tienen la misma densidad, por lo cual el peso hallado para uno en concreto, podría ser diferente para usar con otro tipo de pigmento del mismo color, o de otro. En caso de duda, es preferible algo menos, que algo de más, pero el color debe de notarse bien sobre el papel para que luego no quede una imagen débil y poco destacada por falta de pigmento.

Si el pigmento estuviera en demasía, la emulsión no podrá retenerlo a la hora de revelar y este se desprenderá llevándose consigo parte de la emulsión que debería quedar formando la imagen; es decir, el revelado será muy defectuoso, parte de la imagen faltará y el papel quedara muy sucio por el pigmento desprendido de mala manera. Esto también en parte es debido a que el pigmento hace de filtro para la luz, parte de la cual se transforma en calor al penetrar en él, y, si la capa de pigmento es muy gruesa, la luz no es capaz de actuar de manera suficiente sobre la emulsión y no la ataca de manera regular, por eso también es irregular el revelado,.

La emulsión, una vez preparada, se extiende con brocha o rodillo adecuado (según prefiera el usuario y según mejor le vaya) procurando, eso, si, que quede una capa delgada, homogénea y sin encharcar el papel, que debe de tener la apariencia de húmedo, pero no tan mojado para que se corra la emulsión si se levanta el papel por una esquina…

El resto de las operaciones son:

Secar la emulsión recién extendida (se puede hacer al natural, colgando el papel en habitación oscura o con poca luz y con corriente de aire para que seque pronto) o bien con secador de pelo, pero procurando que el calor le llegue desde cierta distancia para que no afecte al sensibilizador si se hace demasiado cerca. También se puede hacer con aire frío, pero el tiempo se hace demasiado largo, a menos que uno sea muy paciente en ello.

Seguidamente se expone bajo negativo a una fuente artificial adecuada, como luz U.V. en tubos fluorescentes o de otros tipos, o lámpara de tungsteno de al menos 500w, o lámpara halógena, y se expone por un tiempo que habrá que calcular en función de cómo sea de denso el negativo a usar, aunque puede rondar sobre los 8-10 minutos a una distancia de unos 20 centímetros entre la prensa y la lámpara. Si se usan tubos fluorescentes UV. La distancia habrá de ser la mínima posible (unos 3-4 cm.) para que los tiempos no resulten demasiado largos.

Para el revelado, se deja en una cubeta con agua a temperatura ambiente y si el agua se ensucia, se renovará las veces que se quiera hasta que la imagen se muestre por si sola bien presentada. La imagen es delicadísima, por blanda, y los retoques hay que llevarlos a cabo con gran sabiduría y sutileza… Cosa de práctica, simplemente… Con todo, si se prefiere retocar o manipular la imagen en húmedo, durante el revelado, conviene sobreexponer convenientemente por un tiempo de más que hay que calcular, y como la imagen será más dura por la sobreexposición, podrá prestarse a este tipo de manipulaciones con pincel o pequeño chorro de agua a presión, sólo que, debido a lo sobreexposición, también el revelado en general será más largo.

Recuérdese también que, la goma, para dar imágenes limpias en los blancos, necesita papeles bien encolados, pues de otra manera el pigmento pen3etra en los poros del papel y las imágenes dicen sucias. Sobre todo, cuando se dan varios emulsionado en registro.

También recordar que, si uno hace los encolados con gelatina y alumbre de cromo, tal como se ha indicado otras veces, recordar que el papel asi encolado debe de ser usado en el término más o menos de tres semanas o un mes, ya que luego la gelatina se vuelve tan dura que la goma no se adhiere bien al papel, y da efectos como de solarizado, pero donde la imagen siempre es muy defectuosa por caerse una gran parte de ella de manera poco agradable. El papel que tenga más de un mes, también se puede meter en agua a temperatura ambiente por 15 o 20 minutos uno o dos días antes de ser usado, para que se hinche un poco y luego dejado secar, y entonces admitirá la goma bastante bien antes de que vuelva a deshidratarse de nuevo y se vuelva a endurecer la capa a tope…

Así, teóricamente, no hay otros secretos que destacar. El resto de los secretos, están escondidos en la práctica, y al ir adquiriendo esta, irán saliendo a la luz ellos solos…

Con todo, debe de recordarse que la goma bicromatada no es un procedimiento fácil, ni mucho menos, y que la práctica es muy necesaria para poder preparar gomas limpias, destacadas de tono y contraste, y con gran llenura de gradaciones. Todo ello es posible, pero, sin practica suficiente en la técnica, es casi, casi imposible de conseguir tal cosa.



Xosé Gago.
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